CICATRIZACION CON AZUCAR GRANULADO COMUN O MIEL


El azúcar granulada (de mesa) y la miel han sido utilizadas desde antes de la era cristiana para la cicatrización de heridas en humanos. Actualmente son usadas en todo el mundo para tratar heridas contaminadas y lentamente están empezando a tener aceptación en medicina veterinaria. A pesar de los excelentes resultados obtenidos, el mecanismo de acción de ambas sustancias recién fue dilucidado en el siglo XX.

La “Actividad del agua” (Aw) se refiere a la concentración mínima de agua requerida en el ambiente por un microorganismo para que este cumpla con sus funciones vitales. El azúcar o miel crean un medio con bajo contenido de agua (aumenta la osmolaridad) ya que se genera migración de agua y linfa fuera del tejido, hacia la solución de azúcar, inhibiendo el crecimiento bacteriano por disminución en la Aw del sustrato. La linfa a su vez provee nutrientes al tejido.

El azúcar o miel también atrae macrófagos, que cumplen con diferentes funciones como por ejemplo:
· Acelera el desprendimiento del ejido desvitalizado.
· Provee una fuente de energía local
· Forma una capa protectora de características proteica en la herida
· Propiedades desodorizantes
· Alto contenido de peroxido de hidrogeno y antioxidantes (miel)
· Propiedades antiinflamatorias, reduciendo el edema, exudado y el dolor local.
· Ph acido (miel), debajo de 4, favorece la actividad de los macrófagos

Las indicaciones del uso de las mismas son:

· Heridas infectadas, heridas pos quirurgicas.
· Ulceras por decúbito
· Automutilacion
· Quemaduras
· Procesos dermatológicos que requieran tejido de granulación
· Peritonitis, lesiones en cavidades

Ventajas del método:

· Rápida acción antibacteriana
· Promueven formación de tejido de granulación y epitelizacion
· Acelera la cicatrización
· Evita el uso de antibióticos sistémicos
· Accesible y barato
· No presenta reacciones adversas

Método del tratamiento:

· Desbridar los bordes de la herida retirando el tejido necrótico.
· Realizar un lavado profuso de la herida con agua a temperatura ambiente, no siendo necesario el uso de solución salina fisiológica.
· Aplicar una capa gruesa (aprox. 1 cm. de espesor) de azúcar granulada.
· Una vez que el azúcar se humedece y/o desaparece totalmente, volver a lavar la herida y aplicar azúcar nuevamente; inicialmente este procedimiento se realizó aproximadamente cada 2 ó 3 horas. Una vez que se forma el tejido de granulación este procedimiento puede ser más espaciado.
· No fue necesario el uso de antibiótico sistémico.

La duración total del tratamiento depende de cada herida, y de la reacción individual. Una vez formado el tejido de granulación y controlada la infección el tratamiento puede ser suspendido para pasar al uso de una solución local (antibiótica). En caso de heridas de gran extensión, puede ser necesario utilizar vendajes que deben ser cambiados una vez que el azúcar desaparezca de la herida.







M.V. Roberto Segura
Salta
Argentina

1 comentario:

Anónimo dijo...

te faltaron las fotos pos tratamiento